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Cuidados naturales frente al ácido úrico

¿Qué es el ácido úrico?

El ácido úrico es una sustancia orgánica que se produce en el organismo como producto final de la degradación de las purinas. Las purinas (xantina, hipoxantina, adenosina y guanosina) se encuentran en el organismo, principalmente como componentes de los ácidos nucleicos (ácido ribonucleico (ARN) y ácido desoxirribonucleico (ADN)), que forman parte del material genético presente en las células de nuestro cuerpo y también intervienen en la síntesis de proteínas y metabolismo celular. Las purinas pueden proceder de los alimentos que ingerimos (suponen un 40%) y también pueden ser generadas por nuestro cuerpo (constituyen el 60%).

Las purinas son degradas en el hígado a ácido úrico. Este se excreta del organismo, principalmente, a través de la orina, mediante la filtración por los riñones (el 75%), y a través del intestino y de las heces (el 25%). Los niveles de ácido úrico normales son entre 2,4 y 6,0 mg/dL (para las mujeres) y entre 3,4 y 7,0 mg/dL (para los hombres), pudiendo variar según el laboratorio.

Cuando se produce un aumento de la concentración de ácido úrico en sangre por encima de estas cifras, generalmente por un desequilibrio entre su producción y su eliminación, aparece lo que conocemos como hiperuricemia. Esta puede ser asintomática o sintomática, dependiendo si presenta o no manifestaciones clínicas.
Si la hiperuricemia se mantiene en el tiempo, las sales insolubles de ácido úrico, denominadas uratos, se depositan en diferentes tejidos dando lugar a diferentes patologías. Si se depositan en las articulaciones puede provocar artropatía gotosa, una enfermedad inflamatoria y muy dolorosa que es frecuente que se localice en el dedo gordo del pie. También pueden acumularse en el tracto urinario, provocando litiasis o nefritis tubulointersticial, y en otros tejidos, causando tofos. Pero, además, el ácido úrico está considerado como un factor de riesgo cardiovascular por sí sólo, ya que causa una disminución del óxido nítrico, que es fundamental para mantener la elasticidad de los vasos sanguíneos y para la absorción de la glucosa por parte del organismo. Esto puede ser causa de hipertensión arterial, diabetes tipo 2 y arterioesclerosis. Sin embargo, no todas las personas que presentan hiperuricemia terminan padeciendo gota.

Hábitos saludables

Normalmente una de las primeras medidas que se recomiendan en caso de hiperuricemia o gota son unos determinados hábitos dietéticos saludables, ya que así se pueden disminuir lo niveles de ácido úrico en sangre, lo cual contribuye a un mejor control de la uricemia y también a una reducción de las enfermedades asociadas.

Dentro de los alimentos que debemos evitar están todos aquellos ricos en purinas:

Otros hábitos que reducen el riesgo de padecer gota son:

Plantas medicinales, alternativas útiles para prevenir y tratar la hiperuricemia

La fitoterapia nos puede ayudar a conseguir que los niveles de urato en sangre estén por debajo del nivel de saturación, para que los cristales existentes se disuelvan, eliminen y no se produzcan depósitos en las articulaciones u otros órganos y tejidos. Para ello podemos utilizar plantas con capacidad para activar los procesos de eliminación del organismo, y entre ellos que favorezcan el buen funcionamiento de los riñones mediante una acción diurética. Al aumentar la eliminación de orina contribuyen a excretar y reducir los niveles de ácido úrico en la sangre.

También pueden ser útiles plantas con acción antiinflamatoria, que contribuyen a disminuir el dolor en las articulaciones que se puede presentar cuando hay niveles elevados de ácido úrico.

Entre las plantas de interés destacan vara de oro, ortiga blanca, galio, amor de hortelano, zarzaparrilla, abedul, cola de caballo, grama y ortiga verde, entre otras.



 




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